La cultura chiribaya se desarrolló en el sur del Perú entre los años
900 y 1350 D.C..
Los Chiribayas constituyeron una sociedad de gran población esto debido
a la gran cantidad de tumbas halladas en la zona de Algarrobal - Chiribaya
alta.
Los restos encontrados por el arqueólogo Don Humberto Ghersi señalan
que la pesca, caza, agricultura y ganadería fueron actividades productivas
importantes. Desarrollaron una agricultura extendida hasta la zona de Loreto y
Carrizal con cultivos de ají, maíz, lúcuma, pacae, molle, coca, yuca y
calabazas.
Dentro de sus manifestaciones culturales sobresalen su textilería,
cerámica. Los tejidos tienen dibujos geométricos y zoomorfos de color rojo,
café y negro. Confeccionaron gorros, chusmas, mantas, camisas y hondas. La
cerámica fue decorada con motivos que se emparentan con diseños antiplánicos
donde sobresalen dibujos geométricos en color ocre, naranja, crema y rojizo.
Sus casas las construían de caña y barro (quincha) donde muchos
enterraban a sus muertos. Extensos y muy destruidos cementerios nos dan una
idea de lo grande que debió ser su población y la riqueza y variedad de sus
obras materiales. Tumbas construidas con piedra de forma rectangular,
cuadrangular, circular, con tapas de estera, losas de piedra o troncos de
madera contenían cuerpos momificados de personas a las que se les enterraba con
sus alimentos y parte de la vajilla e instrumentos que utilizaron en vida, como
ser: platos y jarras decoradas, telares, herramientas de tejer, herramientas de
pesca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario